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Anfibios y Reptiles

La tuátara, un reptil original

Tuátara

El nombre tuátara o esfenodontes (Sphenodon) es una palabra maorí qué significa “pinchos en la espalda” en alusión a su característica cresta dorsal.

Los tatarabuelos de las tuátaras actuales, cuyos restos tan solo existen en forma de fósiles, convivieron con los dinosaurios. La línea evolutiva de este reptil se aleja hasta los 225 millones de años. Para hacernos una idea de la magnitud de este “fósil viviente”, pensemos que la tortuga de Florida, tal y como la conocemos hoy, se ha calculado que tiene unos 35000 años.

Particularidades de la tuátara

Anatómicas

  • Dentadura: su dentadura es compleja; consiste en una línea de dientes mandibulares que encajan en dos líneas dentales en el maxilar superior, de modo que facilitan la captura de pequeños artrópodos incluso de pequeños pájaros con los que se alimentan.
  • Los sentidos: poseen un tercer ojo funcional, estructura visual muy antigua presente también en otras especies de lagartos e iguanas; les permite la captación de ciclos solares y, en consecuencia, la regulación de sus ciclos reproductivos, inmunológicos y comportamentales. Mientras que en los demás reptiles que lo poseen es una estructura siempre abierta por una escama adaptada, en la Tuatara este ojo se mantiene abierto hasta los primeros seis meses de vida para ser posteriormente tapado por una escama semitransparente.

Fisiológicas

Sus hábitos son nocturnos y prefiere las temperaturas frías. Es conocido con mayor tendencia al frío en lugar de al calor. Es capaz de detener la respiración hasta 60 minutos. Tiene el ritmo de crecimiento más lento conocido en cualquier reptil.

Biológicas

Es uno de los reptiles más longevos que existen, tratándose en más de 100 años su esperanza media de vida. los machos adultos son mayores que las hembras, llegando a pesar 1,5 kg y medir 60 cm. Ostentan unas crestas dorsales que han dado lugar a su característico nombre en la lengua maorí.

Reproductivas

Alcanza la madurez sexual entre los 15 y los 20 años. La hembra está lista para copular una vez cada dos a cinco años. En ese momento, los machos salen de sus refugios y describen unos círculos alrededor de ella. Si la hembra acepta, se produce la cópula. Los machos carecen de órgano copulador y, en consecuencia, durante la cópula transmiten su esperma poniendo en contacto la cloaca con la de la hembra. Al cabo de 8-9 meses después de la cópula, la hembra depositará de 6 a 10 huevos en un nido soleado. La incubación de esos huevos durará entre 11 y 16 meses. Tras una incubación a 21 ºC nacen un 50% de machos y de hembras, pero a 22 ºC el porcentaje de machos se eleva a 80%. a 20 ºC ese mismo porcentaje será para las hembras y a 18 grados centígrados todas las crías serán hembras.

Historia de la tuátara

Mucha gente ha pensado siempre que era un tipo de lagarto raro, pero, en el 1867, el Dr. Albert Gunther, cuidador cuidador del Museo Británico en Londres, examinando especímenes conservados, se dio cuenta de que no eran lagartos como los demás: eran descendientes directos de la línea evolutiva de dinosaurios que se creía extinguida. En el 1898, el Dr. Charles Daugherty, profesor de la Universidad de Vitoria, en Wellington, descubrió que había dos especies: Sphenodon punctatus (la Tuátara del estrecho de Cook) y Sphenodon guntheri y (la tuátara de Gunther, llamada también de Brothers).

Hoy en día se calcula que hay unas 50.000 tuátaras vivas en las islas originales de la especie: la isla Stephen y el grupo de las islas Marlborough, todas ellas pertenecientes a Nueva Zelanda. La especie más amenazada es la tuátara de Gunther, de la que se considera que queda algo menos de 400 ejemplares adultos. Si bien las dos especies están totalmente protegidas y sus hábitats más resguardados de la destrucción por los incendios, los principales enemigos de su conservación son las ratas y gatos, que devoran sus crías, los huevos e incluso a los adultos. El ritmo de reproducción tremendamente lento de la tuátara hace que sea muy ineficaz la reposición poblacional frente a la depredación de estas especies domésticas introducidas.